neruda-mercedes-moran-2

Mercedes Morán en el rol de la mujer de Neruda

La actriz argentina viajó al Festival de cine de San  Sebastián, para presentar el filme “Neruda”, de Pablo Larraín. Donde compone a su compatriota Delia Del Carril, la segunda mujer de Neruda. Cómo fue su encuentro con este personaje, una presencia tan importante en la vida del poeta.

 Delia Del Carril fue la aristocrática argentina que reinó en el corazón de Pablo Neruda durante las convulsionadas décadas del ’30 y ’40. La Hormiga – cariñoso apodo recibido por ser pequeña y laboriosa- fue su segunda mujer, la que lo refinó, le dio mundo y lo ayudó a ser el gran poeta de Latinoamérica y del mundo. Se encontraron en Madrid, en 1934, y estuvieron juntos por veinte años. A varios años de distancia, otro chileno y otra argentina también se unieron. Pero, el amor no tuvo nada que ver en esta oportunidad. Sino el trabajo.

Pablo Larraín, el director de cine chileno,  y Mercedes Morán, la actriz argentina,  no se conocían personalmente. Él la había visto en algunas películas -tal vez en La ciénaga o La niña santa, de Lucrecia Martel-. Ella había visto No. Pero cuando le hicieron llegar El club y otras películas del director, cuando vio el casting y leyó el guión de Neruda: no lo dudó.  Aceptó convertirse en Delia Del Carril. “Me habían enviado el guión y me había encantado. Cuando tuve la entrevista con Pablo, me miró y me dijo: ‘Ay, como que me das más joven’. Nunca pensé que esa frase me iba a joder un papel, siempre fue al revés”, se ríe Mercedes. “A no ser que te animes a teñirte canas”, le sugirió el director chileno. “¡Sí, desde ya!”, le contestó. “Delia era como veinte años mayor que Neruda, tenía que envejecerme. A mí me gusta cambiar, convertirme en otras mujeres, y son los personajes los que me posibilitan eso. Me gusta construirlos de afuera para adentro. Cómo se viste, cómo se para, cómo tiene el pelo, cómo se ríe, hay algo en la imaginación que me empieza a funcionar cuando los construyo así”, comenta Morán.

El nuevo largometraje de Larraín: Neruda está ambientado entre 1946 y 1948, y retrata el período en el que el poeta -por entonces senador- tuvo que huir de las autoridades chilenas, acusado de comunista y de injuriar al entonces presidente Gabriel González Videla. El trío protagonista es Neruda (Luis Gnecco), Delia y un perseguidor, (Gael García Bernal). “Es cuando Pablo tiene que empezar a huir porque lo proscriben políticamente. La película es tan poética, ese clásico del perseguidor y el perseguido que de alguna manera dependen, se dan la vida, se dan la muerte”, adelanta Mercedes, quien viajó a San Sebastián, para la presentación del filme.

neruda-mercedes-moran

Pablo Derqui, Mercedes Morán, Pablo Larraín y Gael García Bernal, en San Sebastián

¿Conocías la historia de Delia Del Carril?

No conocía nada, empecé a buscar data sobre Delia y terminé enamorándome del personaje. Por supuesto, que dirección y producción me mandó información, me mandó una biografía que se escribió sobre ella. Después, las cosas del destino, María Fasce se enteró de que yo estaba por rodar la película y me hizo llegar su última novela La mujer de Isla Negra. Y esa novela fue muy importante a la hora de construir a Delia. Porque, como no era una biografía, sino que ella hablaba de su vivencias, de sus costumbres, de cómo era su ropa, cuál era su perfume, mucha cosa sensorial que me ayudó a construirla. Y, definitivamente, ya en rodaje, la mano de Pablo Larraín. Él tenía muy claro cuál era la película, como decimos: “nerudiana”. Él quería hacerle justicia a La Hormiga, en cuanto a lo importante y lo trascendental que había sido en la vida de Pablo y la película la pinta muy bien. Y Luis Gnecco es un actor espectacular. Fue muy fácil construir a Delia porque me encontré con Neruda. Yo decía: “Bueno, estoy con Neruda en directo”.

Larraín  quería hacerle justicia a La Hormiga, en cuanto a lo importante y lo trascendental que había sido en la vida de Pablo y la película la pinta muy bien

Mercedes toma una caja de cigarrillos enciende uno. Abre un poco el gran ventanal, desde el que se ve la ciudad de Buenos Aires, y se sienta en el sillón del living de su departamento. Por un momento, la imagen de Delia encendiendo un cigarrillo, con delicadeza y elegancia, tal como aparece en el filme se sobrepone. Pero, Mecha, como la llaman los amigos, ya no es Delia. Las canas se tunearon en un rubio claro y dentro de muy pocas horas estará sobre el escenario del teatro Maipo, haciendo el unipersonal ¡Ay, amor divino!, la exitosa obra escrita por ella y dirigida por Claudio Tolcachir, que también piensa llevar a Chile.

neruda-mercedes-moran-1

Mercedes Morán componiendo a Delia Del Carril

¿Qué te enamoró del personaje de Delia?

Fue una mujer muy increíble, fascinante, muy adelantada para su época y al mismo tiempo muy invisibilizada. Era elegante, muy fina, divertida. Era una aristocrática argentina contemporánea a Güiraldes (Ricardo), a Victoria Ocampo, muy amiga de ella, de la élite intelectual del Buenos Aires y de Europa de esa época. Tenía también relación de amistad con García Lorca (Federico). Para su propia familia fue una especie de oveja negra, se divorció, era artista, pintora, comunista, tenía ideas que no les cerraban por ningún lado. De las mujeres que tuvo el poeta, ella fue muy importante en su vida, lo constituyó bastante como la celebridad que fue, lo convirtió al comunismo y lo presentó a toda esta gente. Ella fue la que se puso a su lado y se auto invisibilizó por amor. Así que fue triplemente escondida: por sí misma, por la época, por la familia. Y, cuando Neruda muere, la viuda oficial Matilde Urrutia, que arma toda la fundación, también terminó de borrarla del mapa. Entonces, La Hormiga financió al partido, financió la vida de Neruda, los viajes, las excentricidades, y después quedó corrida a un lado por la historia.

Fue una mujer muy increíble, fascinante, muy adelantada para su época y al mismo tiempo muy invisibilizada

Luego de componerla, ¿qué pensás que la enamoró de Pablo?

Fue el enorme artista que era Neruda, ella tenía una capacidad intelectual como para poder apreciarlo en toda su dimensión y, además, Pablo era un gran seductor. Las mujeres morían por él, era un poeta increíble, muy comprometido con lo social, con la cosa política. Todas las mujeres de él son muy diferentes entre sí, para todas fue el gran amor, así que, evidentemente, él tenía algo que se ganaba el corazón de las mujeres con mucha facilidad. Porque, además, era un tipo muy consciente de su posteridad y trabajaba mucho para eso y tenía una dosis de egoísmo y egocentrismo muy grande. Yo creo que los unió el arte, la poesía, eran dos artistas increíbles. Y constituyeron una pareja muy divertida. Después de ver las casas que tenían, con las excentricidades, eran una especie de rockstars de la época, y toda esa movida política.  A Chile trajeron todos los refugiados de la guerra civil española, intelectuales arquitectos. Ellos dos, con ella a la cabeza, trajeron una corriente de gente valiosísima a Santiago, que inauguraron algunas corrientes de pensamiento muy innovador.

 

mercedes-moran-neruda-3

Mercedes Morán como Delia del Carril

 

Mientras estabas en Chile, ¿hablaste con gente que la conoció?

Tuve la posibilidad de estar con mucha gente que la conoció, era una mujer muy, muy querida. De hecho terminó en la pobreza, muy anciana, longeva, mantenida y ayudada por las amistades que tenían conciencia de lo que había sido y que la adoraban. Un poco terminó viviendo de la generosidad de los amigos, pero fue una mujer fascinante.

Tan “real y eterna” como ella misma se define en la película de Larraín. Delia del Carril murió el domingo 13 de agosto de 1989, a las siete de la mañana, en su casa de avenida Lynch, en Los Guindos. Tenía ciento cuatro años. Sobrevivió veintinueve al poeta. Murió rodeada de algunos pocos amigos y de sus grabados con bellos caballos. Extraños, descoyuntados, poderosos. Como los que montó en su niñez en el campo, como los que galopaban libres por los atardeceres de esa tierra extrañamente plana que se llama Argentina.




No hay comentarios

Añadir más