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Del vino y la música

Varios de los momentos en nuestra vida están acompañados de canciones, que en algunos casos, nos hacen sucumbir ante sus estrofas, coros y melodías. Sus letras sugieren historias vividas o soñadas, de amores y pasiones, de placeres y deseos, dando rienda suelta a su lírica y deleitándonos con su poesía y melodía. El buen beber y, en este caso, el vino fue motivo para que artistas de todas las tallas nos regalaran piezas donde esta bebida fue el centro de su imaginario o la musa de inspiración.

Así tenemos artistas como Eric Clapton con el tema «Bottle of red wine», a The Rolling Stones con «Blood red wine» grabado en el 1968, a Sir Elthon John con el clásico «Elderberry wine», o a Nina Simone queriendo describir el color del vino con el tema «Lilac wine». La banda Inglesa UB40 con el famoso «Red, red wine» numero uno por todo el mundo y que en realidad es un tema original de Neil Diamond, con un sonido melancólico y sufrido, totalmente distinto al ritmo de reggae al que estamos acostumbrados.

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Nancy Sinatra con «Summer wine» de 1967 y lo peculiar de este tema es que hacen alusión al “Vino de verano” y en España es usual, en las zonas de mayor calor, beber el “Tinto de verano” que no es otra cosa que un vino tinto de mesa combinado con gaseosa y hielo. Chabela Vargas con un tema muy conocido en el que invita a tomarse una botella e irse después de su “Último Trago” y Lola Flores con «Copa de vino», en este caso lo más probable es que la copa de vino a la que se refiere La Faraona, debe ser un jerez, ya que ella es de Cádiz, Jerez de la Frontera, España.

El vino fue motivo para que artistas de todas las tallas nos regalaran piezas donde esta bebida fue el centro de su imaginario o la musa de inspiración.

The Beatles no falta a esta lista, en el tema “Norwegian Wood”, donde dice “I sat on a rug biding my time drinking her wine” (Me senté en una alfombra, esperando mi momento, bebiendo su vino) o en el tema Her Majesty donde dice, “I want to tell her that I love her a lot, But I’ve got to get a belly full of wine” (Quiero decirle que la amo mucho, Pero tengo que conseguir empanzarme de vino) estas palabras eran dirigidas a la reina de Inglaterra, claro está. Canciones como la de The Police, “Message in the bottle”, hace pensar que es una botella de vino la que viaja con el mensaje en cuestión.

En nuestro país Argentina, el vino no puede dejar de acompañar esas historias narradas, dentro de los deseos y amores de sus letras, encontramos botellas, vasos, curdas y lagrimas. Gardel, el Zorzal criollo, pide que le sirvan otra copa. “Vino es triste”, rezaba otro tango, ahí por el 1939. Y, en 1992, el grupo Los Piojos llegaban a la conclusión de que “quizás no sea el vino” en su canción “Tan solo”; o la banda Memphis La Blusera daba el maridaje perfecto con “Moscato, pizza y faina”

¿Qué puede ser más inspirador que una copa de vino y el sonido del silencio para lograr piezas melódicas, que acompañadas de letras, puedan generar instantes de delirio y creación? La música se siente, se vive, nos hace vibrar, nos emociona y apasiona, nos marca un tiempo en nuestro espacio, en nuestra historia, de la misma manera que una copa de vino.