andorra

Andorra, princesa de los Pirineos

Es famosa por sus centros invernales, pero además, este pequeño principado ofrece a sus visitantes su pasado milenario, con un rico legado histórico, todo enmarcado por la belleza de la cordillera europea.

Hay algo que no se puede negar: la gente va a Andorra a esquiar. Sus pistas son un buen motivo para que la nieve sea el gran atractivo. El diminuto principado encajonado entre Francia y España, en los Pirineos orientales, posee más de 300 kilómetros de pistas repartidas entre las zonas de Vallnord y Grandvalira– la estación más grande de los Pirineos- y, por eso, su temporada alta es el invierno. Pero, si bien muchos llegan a su capital Andorra la Vieja (en catalán, el idioma oficial: “la Vella”), para practicar deportes invernales, bien vale la pena dedicarle tiempo al centro de la ciudad y a recorrer algunos de los pueblos cercanos que regalan postales de su pasado milenario.

Con los esquís puestos. Cada año el invierno europeo colma de nieve las 120 pistas de Grandvalira, que cuenta con 210 kilómetros esquiables y hoteles a pie de pista en los núcleos urbanos de Encamp, Canillo, El Tarter, Soldeu, Grau Roig y Pas de la Casa. La temporada se inicia a principios de diciembre y finaliza a mediados de abril. Y hay muchas actividades que suben la adrenalina:saltos, mushing (trineos de perros), vuelos en parapente o helicóptero, y para los fans del snowboard: freeride área y tres snow park (uno nocturno). También de noche se realizan salidas con raquetas para disfrutar de los bosques y la luna llena. Y, cuando el sol acaricia la nieve, las terracitas al aire libre permiten disfrutar del après-ski junto con la gastronomía en los diferentes restaurantes.

Canillo, Andorra

El otro gran centro, Vallnord está en los valles del norte: Ordino y La Massana, tiene cerca de 100 km de pistas. Cuenta con dos estaciones: Pal Arinsal y Ordino Arcalís, que están conectadas por teleférico y tienen hoteles a pie de pista en La Massana y Arinsal.

El parque Naturlandia es ideal para hacer esquí de fondo, y como está situado en Sant Julià de Lòria, en lo alto de una montaña, sus vistas son espectaculares. Tiene 15 pistas, pero la estrella indiscutida de este parque es el “tobotronc”, el tobogán alpino más largo del mundo (tiene unos 5,3 kilómetros), en el que se va montado en un cochecito que va por una vía por medio del bosque. No tienen motor, pero al descender la experiencia se convierte en una verdadera montaña rusa (con gritos incluidos).

Estos tres centros invernales, también ofrecen muchas actividades para hacer en verano, los esquís se cambian por bicicletas y los caminos despojados de nieve se abren al senderismo.

Bonus track.Recorrer el casco viejo de Andorra la Vella, visitar las distintas parroquias (tal el nombre que reciben las comunas), descubrir los edificios históricos y la edificación románica, son un buen plan para conocer más de la cultura e historia de Andorra. Un ícono es la Casa de la Vall, en la actualidad la sede del parlamento andorrano. Hay visitas guiadas gratis todos los días, de 10 a 14 y de 15 a 18. Otro de los paseos es caminar por la Avenida Meritxell. Es el lugar ideal para despuntar el placer (o vicio) del shopping. Aquí se aglutinan outlets, negocios de ropa, electrónica, perfumes, y todo lo que se pueda imaginar. Y tienen baja tasa de impuestos.

turismo-en-andorra

Las ciudades siempre guardan alguna sorpresa. Si se da una vuelta por la Plaza de la Rotonda, situada en el barrio más antiguo, que data del siglo XII, es grato encontrarse con la monumental escultura de Salvador Dalí: “Noblesse du temps” (Nobleza de los tiempos). Andorra es uno de los países más diminutos del mundo, tiene sólo 468 m2. Pero, su pequeñez es encantadora y llena de rincones y paisajes para disfrutar, además, claro, de sus bellos picos nevados.

Comer y beber

La Birrería. Situado en pleno casco histórico, este pequeño bar cuenta con más de mil de tipos de cervezas del todo el mundo. Incluida la de Los Simpsons, la célebre cerveza de Homero conocida como Duff. En 3 Carrer de La Vall, Andorra la Vella.

Cala Bassa. La sucursal del mítico club de playa de Ibiza ofrece una fusión gastronómica entre los platos de la isla y la comida de montaña. Muy recomendado: el Bullit (guiso) de pescado con salsa de alioli y azafrán y arroz. De 9 a 17, en el sector Pas de la Casa, de Grandvalira.

Celler d’en Toni. En un ambiente rústico y con más de cuatro décadas de historia, su cocina de mercado es un referente gastronómico en Andorra. Muy ricos los Canelones al estilo de Toni.Domingos por la noche cerrado.Verge del Pilar 4, Andorra la Vella.

 La Borda Pairal 1630. Una borda es una construcción de piedra que se usaba para alojar el ganado o granos, este restaurante está construido en una de ellas. Ofrece platos típicos de la cocina andorrana. Probar la cazuela de arroz de montaña con carne de ternera, cerdo y conejo.En el 7 C/Doctor Vilanova, Andorra la Vella.

 La Borda les Pubilles. Está situado en un entorno natural en Aixirivall, en la parroquia de Sant Julià. Ofrece tres tipos de menús: el del día, el de fondues y raclettes o de arroces de montaña y el especial: con más de 10 platos para elegir. Abre todos los días excepto el domingo por la noche. En Plaça Major, 1, Sant Julià de Lòria.

 

Dormir y spa

Centro Termolúdico Caldea. La entrada general a este centro termal y de wellness da acceso a las lagunas termales interior y exterior, las tazas de hidromasaje y los jacuzzis. Tres horas cuestan 35 euros. En Parc de la Mola 10, Parroquia de Escaldes-Engordany, Andorra.

Sport Hotel Hermitage & Spa. De categoría 5 estrellas, está situado a 1850 metros de altura, posee 135 suites con vistas a las pistas de esquí de Grandvalira. El restaurante Origenestá comandado por reconocido chef catalán Nandu Jubany. Se puede acceder al Sport Wellness Mountain Spa. En Ctra. General 2, s/n, Soldeu, Canillo.

Hotel Iglú. Realizado100% en nieve, cuenta con 5 iglús para 6 personas cada uno. Alojarse en uno, sale 130,5 euros la noche, e incluye salida en raquetas, cena, sesión spa, y desayuno en el restaurante Pulka. Está situado a 2.350 metros de altitud en el sector Grau Roigde, la estación de esquí de Grandvalira.

El Pradet. Es un hotel de 26 habitaciones, a unos 15 minutos de Andorra la Vella, es el más cercano a la estación de esquí de Arcalís-Vallnord. Tiene una construcción tradicional de montaña y vistas al valle de Ordino. Alojamiento y desayuno desde 65,84 euros. EnCarrer de Sant Pere, Ordino.

Andorra Park Hotel. Este 5 estrellas con spa, rodeado de grandes jardines, está ubicado en una zona comercial de la capital andorrana. Cuenta con 98 habitaciones y el restó És Andorra, dirigido por el chef Marc Mora. La suite con balcón 200,92 euros. En el 24 C. Les Canals, Andorra la Vella.

 




No hay comentarios

Añadir más